La decadencia del eterno y corrupto perseverante

El Doble Rey de Felix Colgrave, y la corrupción del poder



"DOUBLE KING", siendo este su título original, es una animación original del director, cineasta, animador y músico australiano Felix Colgrave, publicada en YouTube en 2017, donde acumula 66 millones de visualizaciones en mayo de 2022.

Hoy haremos un resumen del vídeo y un análisis de su faceta de reflexión filosófica.


El Resumen


En primer lugar se nos presenta al Doble Rey, una criatura  jorobada vestida con una túnica bicolor que solo deja ver sus ojos saltones y sus grandes manos y pies. Sobre la cabeza lleva una gran corona dorada.

La primera escena muestra al Doble Rey llegando al castillo del Rey Rata, a quien, sin mediar palabra, asesina brutalmente arrancándole el cráneo del cuerpo, recogiendo así su corona, la cual coloca sobre la suya propia. Tras esto, el Doble Rey abandona el castillo del Rey Rata y se dirige al suyo propio, al cual, al día siguiente llegan tres monjes rata a rendirle sus tributos y respetos. El Doble Rey, sin embargo habiéndose convertido en rey de las ratas, intenta deshacerse de los monjes con una trampa para ratas, pero no lo consigue.

Al día siguiente, el Doble Rey asesina al Rey Calabaza, robándole su orgánica corona, aplastando su cabeza contra el suelo. La corona de plantas pronto se pudre, y de ella sale el Rey Mosca. El Doble Rey, al ver que el Rey Mosca intenta robarle sus coronas, le corta la cabeza como si de un trozo de carne se tratara, y le quita su diminuta corona, que se coloca en el dedo como un anillo.

Al día de después, el Doble Rey asesina al Rey Serpiente clavándole en la cabeza dos grandes cuchillos, robándole una corona tan grande como él mismo. Cuando intenta ponerse la corona que le viene tan grande, no tiene más remedio que meter todo su cuerpo en ella, pero por accidente cae, rueda y cae por un precipicio. Durante su caída, se nos deja ver un grupo de criaturas ocultas en una cueva oscura, presumiblemente de la misma especie que el Doble Rey. Seguidamente éste, cae al agua, aún dentro de la gran corona del Rey Serpiente.


En una pequeña pausa, nos deja ver que, ahora, en el vacío castillo del Doble Rey, se han presentado los monjes rata, calabaza, mosca y serpiente, que siguen esperando al rey para rendirle respeto.

Al salir del agua, habiendo perdido su corona más reciente, el Doble Rey intenta hacerse con la del Rey Pez, pero no lo consigue, porque lo que él no sabía era que en realidad era la corona del Rey Cangrejo, el cual se escapa de sus manos. Al no conseguir la corona que quería, vemos que el Doble Rey se estresa mucho y mira a su alrededor con nerviosismo, como buscando otra corona que poder robar.

Otro día después, el Doble Rey sigue a la emérita Reina Oruga a la tierra celestial de las mariposas, en el cual descubre una montaña en forma de corona. Él se dispone a conquistarla lanzando una invasión a gran escala que él mismo dirige, disparándose a la cima de la montaña desde su gran fortaleza móvil. Cuando ve que en la montaña no hay nadie y que puede quedársela amenaza a sus propias tropas y las obliga a irse.

Seguidamente, el Doble Rey se dispone a explorar el bosque que hay en la cumbre de su nueva montaña corona. En él descubre a la Reina Seta, a quien le arrebata su corona, la cual es de un tipo que no ha visto nunca, y se pregunta cómo va a colocársela en la cabeza. Entonces, una extraña cacatúa emerge del bosque, y cuando el Rey ve que las plumas de su cabeza se parecen a una de sus coronas, suelta la extraña y persigue a la cacatúa. Desgraciadamente, no consigue atraparla, y se sienta en el suelo a descansar, con una mirada vacía y una actitud inquieta.

Es entonces cuando lleva su obsesión al límite, y al ver la corona de su dedo, la que le había quitado al Rey Mosca, decide amputarse su propio dedo contra el suelo para recuperarla. Entonces el Rey empieza a alucinar y a ver formas extrañas en las plantas del bosque, y momentos después muere debido al desangramiento.

Después de esto, el Doble Rey es transportado al mundo de los muertos, donde le reciben parajes y criaturas tétricas y escalofriantes. El Rey no se asusta, pero cuando descubre que al morir ha perdido todas sus coronas vemos una expresión de terror en sus ojos. Logra calmarse cuando le indican un pasillo con un cartel con una corona dibujada y una flecha. El Doble Rey, despojado de sus atributos, corre por el pasillo, para encontrarse al final de éste con una mesa de banquete en la que están sentados todos los reyes que ha asesinado hasta ahora: la rata, la mosca, la calabaza, el pez y la serpiente.

Presidiendo la mesa se encuentra un gran esqueleto, que luce una gigantesca corona semejante a una torre de catedral, y que le da amablemente la bienvenida, como si se alegrara de verlo. El Doble Rey se precipita, corriendo por encima de la mesa para arrebatarle la gran corona al esqueleto, pero este logra llevarlo flotando a su asiento con sus poderes mágicos. El Doble Rey vuelve a intentarlo, una y otra vez, sin éxito. hasta que logra enfadar al esqueleto, que lo lanza a su asiento violentamente.

El Doble Rey, vencido, se hace una corona con su servilleta y se la pone en la cabeza. El esqueleto, otra vez usando su magia, le quita la corona de tela al Doble Rey, y se la pone sobre su propia corona, convirtiéndose así, irónicamente, en el nuevo rey doble. El Doble Rey ve esto, pierde la paciencia, y revela su verdadero y grotesco rostro, emitiendo también sonidos perturbadores, y dando golpes a la mesa en señal de furia.

El esqueletos se lleva las manos a la cabeza, cansado de la actitud del Doble Rey durante la vida y la muerte. Por esto, para hacer que se calle, le entrega de mala gana su grandísima corona, que le cubre todo el cuerpo. El Doble Rey, por fin contento, abandona el Inframundo arrojándose al vacío del espacio. Es así que termina la animación y se suceden los créditos finales.


El Análisis

El Doble Rey como se puede ver al principio de la animación siente un enorme placer y satisfacción cuando se apodera de una corona, o del poder que esta simboliza. Pero el Doble Rey no busca la responsabilidad, no busca el respeto de unos súbditos que le aprecien, no. Él busca estatus, busca la autorrealización una y otra vez, sin descanso, busca dominar sin gobernar, sentirse probablemente, superior a los demás. Lo podemos ver cuando los monjes de otros reyes van a buscarlo; el Rey no los recibe como la autoridad que es, sino que los ignora, y quiere activamente quitárselos de encima.

Durante toda la animación vemos que nunca se ve saciado de poder y posición, incluso renuncia a disfrutar de la vida de monarca para seguir su búsqueda de más y más coronas. Este hambre que atormenta al Doble Rey puede ver su origen en su vida anterior, la cual se revela en las escenas de las cuevas, en las que vemos a seres de su misma especie esconderse y vivir apretujados y miserablemente en la oscuridad. El Doble Rey debió cansarse de su condición de vida, y debió escapar de la cueva en búsqueda de lo que nunca tuvo: importancia, superioridad y poder sobre los demás.

Quiere ser un rey, pero no comprende en realidad qué significa serlo, porque en ningún momento ejerce sus funciones. Él solo entiende que quiere ser un rey porque eso le lleva a lo que quiere, y que si los reyes tienen coronas, eso consecuentemente le traerá el poder que busca. Su obsesión llega hasta un punto en que, cuando lleva un tiempo sin conseguir ninguna corona, cuando no puede resistir más la abstención a aquello que le trae más placer, se corta su propio dedo y muere.

Cuando llega al inframundo, ninguno de los horrores que hay allí le asusta, lo que sí que le aterra y le hace temblar de pavor es ver que ha perdido todas sus coronas, probablemente temiendo que pueda volver a la posición inicial, sin poder, sin estatus, sin todo aquello por lo que su vida ha cobrado sentido. Cuando lo dirigen al banquete de los reyes, hay dos posibilidades: que él solo cruzara el pasillo pensando que habrían coronas al final, o que él supiera que ése debía ser su lugar, al ser rey.

Cuando llega al banquete, el esqueleto, que entendemos que representa la muerte, le da la bienvenida al lugar y se alegra de verlo finalmente. Se alegra de ver al individuo del que tanto ha oído hablar. El Doble Rey, que sigue haciendo caso a su instinto, se abalanza sobre la muerte cuando ve su corona, pero ésta lo aparta, dándole a entender que no hay mayor rey que la muerte, y que esta iguala a todos.

Igualmente, el rey lo sigue intentando una y otra vez; tiene toda la eternidad para hacerlo. Finalmente, la muerte se rinde, y le entrega su gran corona. El Doble Rey, que ahora cree que ha obtenido el mayor poder posible, se arroja al vacío del espacio, dando a entender que, al haber terminado su búsqueda, su existencia ha perdido sentido.


La Reflexión, con una posible referencia al mito de la caverna

El Doble Rey se tortura a sí mismo en la búsqueda del poder, aunque tenía el potencial de ser mucho más y mejor de lo que en que se acabó convirtiendo, un monstruo sin piedad, macabro y sanguinario.
Podríamos incluso relacionar la posible historia de origen del Doble Rey con una variación del mito de la caverna de Platón. El Doble Rey sería aquel que escapa de la caverna gracias a su ambición e intelecto, el que asciende a un nuevo plano del conocimiento que le impulsa a la búsqueda de la superioridad en vez de al ocultismo y la vida en la oscuridad.

Sin embargo, este esclavo liberado, en vez de volver a la caverna y avisar a sus compañeros de que esta nueva existencia es posible, aprovecha su potencial y su soledad para obtener el mismo todo el poder que pueda.
 
 
 
Esperamos que esta entrada independiente de Filosofía XXII, y que les haya interesado la historia del Doble Rey. Que tengan un buen día.

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